Descubre el origen del queso

 

¡Buenos días queseros!

Hoy toca un poco de historia. Vamos a conocer de dónde viene el queso ¿Estais preparados?

En el origen del queso no hay certezas, solo algunas hipótesis. El hombre domesticó primero a la cabra y la oveja y posteriormente a la vaca. Se piensa que el queso surgió como una manera de conservar la leche. Se trata de un buen alimento para los viajes, fácil de transportar, de buena  conservación y cuyo alto contenido en grasa, proteínas, calcio y fósforo lo convertían en el compañero perfecto para largos desplazamientos.

La leyenda más extendida dice que un mercader árabe mientras realizaba un largo viaje por el desierto, guardó leche en un recipiente hecho a partir del estómago de un cordero. Al consumirla vió que estaba coagulada y fermentada. Existe otra versión similar que no tiene más transcendencia que contar la aparición de los primeros quesos. Producto rudimentario, probablemente con fuerte sabor, salado y textura que simula los quesos feta o requesón. La mitología griega también se atribuye su origen indicando que fueron los dioses del olimpo quienes enseñaron a los humanos a elaborar el queso como un regalo para los hombres.

En la antigua Mesopotamia se encontró uno de los primeros testimonios gráficos que existen sobre la elaboración del queso. Se trata de un friso “La Lechería” que se encontró dentro del templo de la diosa de la vida Ninchursag. Este describe con detalle todo el proceso desde el ordeño, el batido al almacenaje.

Lo más probable es que posteriormente, el queso viajara desde Oriente Medio a Grecia y Roma donde gozó de popularidad. En la Antigua Roma, el queso se consumía a diario y su proceso de elaboración era similar al de hoy en día.  Con la expansión del Imperio romano, el queso se extendió por Europa y llego a regiones donde empezaron a desarrollar sus propias tradiciones. A medida que los pueblos bárbaros invadían el antiguo Imperio Romano, estos traerán consigo sus técnicas queseras. Los vikingos propiciaron que los conocimientos de los queseros escandinavos fueran transmitidos a los países Bálticos, Inglaterra y Normandía. Posteriormente, las cruzadas establecieron un lazo entre Bizancio y las culturas árabes con Europa Occidental, donde  el intercambio de conocimientos sobre el queso parece evidente.

A finales de la Edad Media, y en los albores del Renacimiento, venecianos y holandeses comienzan a desarrollar el comercio internacional. Con el descubrimiento del Nuevo Mundo, se abren nuevas rutas en las que el queso es una de las muchas mercancías que se comercializan.  En el siglo XIX, comienza lo que podemos entender como la época de la gastronomía moderna y con ella se inicia una etapa en la que el queso pasa a convertirse en un producto indispensable en las mesas más refinadas. A lo largo del siglo XX, los descubrimientos en los campos de la bacteriología, la química y la técnica han sido los responsables de la rápida modernización que ha experimentado el sector quesero.  Hoy se calcula que existen unas 2000 variedades de quesos en todo el mundo. Todos ellos son el resultado de miles y miles de años de tradición.



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